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25/11/2006
Sopló el viento,
tan dulce como sereno
tocó leve
la hojas que,
en un desmayo se arrullaron por el aire.
Revoloteó sentimientos
durmientes, silentes
que en vuelo rasante
tocaron el suelo,
el fondo del alma.
Se hizo del color del oro
castaño o naranja
de un dulce amargo
surgió una sonrisa
en una plena explosión del otoño… |